Capítulo 2: De clientes y amores...
Charlotte es un hombre vestido de mujer que a la noche ofrece de esos servicios un poco más "complejos", por así decirlo, que agua, luz y gas. Él es quien, después de las once (y en otros casos aún más temprano), ves parado en las oscuras esquinas de Rivadavia. Ése, que cuando pasas con el 141 observas con atención y que si vas acompañado usas de tema de charla o burla. Ése que todos sabemos que está y que tal vez no a todos nos interese pero que todos prejuzgamos sin tener idea del porque tiene que recurrir a eso.Susana y Juan Carlos recurren a la prostitución para poder seguir viviendo. Ambos viven juntos y a la vez solos. Charlotte está sola y huerfana. Su padre nunca se reconoció como tal. Su madre no supo aceptar la homosexualidad de Juanca y lo único que puede hacer según ella, mientras mantiene una distancia considerable de su hijo, es rezarle a Dios para que vuelva a encontrar el camino.
"¿Quién podría amarme?", "Nadie querría estar con una persona así, con una prostituta... O peor, con un travesti","Cuando Charlotte no está trabajando, Juan Carlos busca trabajo. Así que igual, tiempo para relaciones no tengo", dice él, tratando de explicar y dar un panorama acerca del porqué de su soltería. Pero la verdad es que en el trabajo hay algunos clientes que son recurrentes, y mientras nuestra protagonista nos cuenta sobre lo que hace y pasa en su trabajo, un hombre cuyo nombre es Alberto es, justamente, recurrente al tema de conversación y sobre todo cuando los oscuros ojos de Charlotte tienden a brillar como los de una inocente niña de 8 años al mencionarlo...
Capítulo 1: http://morethanflesh.blogspot.com.ar/2013/05/las-travesias-de-charlotte-juan-carlos.html
Algún día juntaremos todos y nos haremos famosas, Ami. :D
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